miércoles, 10 de septiembre de 2008

Matutino Express y la Religión

Si bien la televisión se ha convertido en un medio eficaz de informar y de transmitir ideas, de traernos imágenes instantáneas de sucesos actuales, de transmitir conocimiento, también debemos de tener en cuenta que puede ser demasiado peligroso si se usa sin debido monitoreo profesional o una supervisión moderada. Debido a su poder de convencimiento que lleva a la gente a pensar que, lo que se dice en dicho medio es la última palabra la televisión puede ser un arma de doble filo, un arma que puede tergiversar sin ninguna dificultad el conocimiento, la verdad, la realidad o lo que es peor: Puede nublar nuestra propio desarrollo espiritual alejándonos de la seguridad interna y personal a la que tenemos derecho a gozar.

Cuando los que tienen el micrófono en la mano, o la batuta enfrente de las cámaras comienzan a desahogar sus propias creencias y opiniones (algunas veces deformadas por experiencias personales) pueden dañar, por decirlo así, el entendimiento moral de una sociedad al colocarle un velo al propio sentido común o impedir la existencia de un cuestionamiento sobre la autoridad moral en nuestro país. Dicha autoridad moral que, en nuestro país, se encarga de mantener un nivel de manipulación sicológica que pueda seguir generando ingresos a Roma...o al Vaticano para ser más específicos.
Cuando Esteban Arce se pone la sotana y empieza a decir la última palabra en términos de Dios, áquella palabra que debe de predominar por sobre la razón, áquella que se debe de convertir en dogma, entonces comienza una campaña subliminal y de estilo colonialista para seguir en el oscurantismo impuesto por Fatima desde hace varios siglos. Nos mantiene así en su pseudo realidad dominada por el terror de que algún día, o tarde o noche, nos iremos a un lugar llamado Infierno. Nos mantiene así en la noción de que, se debe de ser un buen cristiano o católico e ir a misa todos los domingos so pena de pasar la eternidad entre llamas y dolor. Nos intenta de mantener así en su propia realidad basada en un hecho tergiversado por fines políticos y de colonización através de veinte siglos, un hecho que viene a ser la crucifixión de Jesús.
Desafortunadamente, es más fácil vivir con ésta cómoda convicción, éste cómodo conocimiento diseñado por hombres auto reprimidos y temerosos, éste conveniente saber de dónde vinimos y de quién nos creó, que dejar de darle vuelta al trapiche de la vida junto con la masa y encarar las alternativas de la verdad.

Te saludo mucho Esteban, de todas maneras porque haces un buen show cuando no te pones bíblico.